Discurso final “El Gran Dictador”

He visto numerosas veces “El Gran Dictador”, he visto numerosas veces el discurso final de esta película, pero creo que nunca me había emocionado tanto como esta última vez. Quizás sea por el momento que estamos viviendo, quizás, porque después de 70 años hay cosas que siguen sin cambiar.

Para mí es una de los finales más asombrosos del cine, no tiene los grandes efectos especiales de las películas de hoy en día y el amor no acaba triunfando, pero  tiene al gran Charles Chaplin y un mensaje que hace reflexionar a todos los niveles, y para mí, es una de las cosas más maravillosas que tiene el cine. Hace pensar, replantearnos las cosas y todo por una imagen o una simple frase. Por ello os animo a ver este gran clásico del cine, y a que disfrutéis de uno de los más grandes del cine.

http://www.youtube.com/watch?v=he26DAbk3Sw (Discurso final. “El gran Dictador”)

“Lo siento.

Pero… yo no quiero ser emperador. Ese no es mi oficio, sino ayudar a todos si fuera posible. Blancos o negros. Judíos o gentiles. Tenemos que ayudarnos los unos a los otros; los seres humanos somos así. Queremos hacer felices a los demás, no hacernos desgraciados. No queremos odiar ni despreciar a nadie. En este mundo hay sitio para todos y la buena tierra es rica y puede alimentar a todos los seres. El camino de la vida puede ser libre y hermoso, pero lo hemos perdido. La codicia ha envenenado las armas, ha levantado barreras de odio, nos ha empujado hacia las miserias y las matanzas.

Hemos progresado muy deprisa, pero nos hemos encarcelado a nosotros mismos. El maquinismo, que crea abundancia, nos deja en la necesidad. Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos. Nuestra inteligencia, duros y secos. Pensamos demasiado, sentimos muy poco.

Más que máquinas necesitamos más humanidad. Más que inteligencia, tener bondad y dulzura. Sin estas cualidades la vida será violenta, se perderá todo. Los aviones y la radio nos hacen sentirnos más cercanos. La verdadera naturaleza de estos inventos exige bondad humana, exige la hermandad universal que nos una a todos nosotros.

Ahora mismo, mi voz llega a millones de seres en todo el mundo, millones de hombres desesperados, mujeres y niños, víctimas de un sistema que hace torturar a los hombres y encarcelar a gentes inocentes. A los que puedan oírme, les digo: no desesperéis. La desdicha que padecemos no es más que la pasajera codicia y la amargura de hombres que temen seguir el camino del progreso humano. 

El odio pasará y caerán los dictadores, y el poder que se le quitó al pueblo se le reintegrará al pueblo, y, así, mientras el Hombre exista, la libertad no perecerá.

Soldados: No os entreguéis a ésos que en realidad os desprecian, os esclavizan, reglamentan vuestras vidas y os dicen qué tenéis que hacer, qué decir y qué sentir. Os barren el cerebro, os ceban, os tratan como a ganado y como carne de cañón. No os entreguéis a estos individuos inhumanos, hombres máquina, con cerebros y corazones de máquina. Vosotros no sois ganados, no sois máquinas, sois Hombres. Lleváis el amor de la Humanidad en vuestros corazones, no el odio. Sólo los que no aman odian, los que nos aman y los inhumanos.

Soldados: No luchéis por la esclavitud, sino por la libertad. El el capítulo 17 de San Lucas se lee: “El Reino de Dios no está en un hombre, ni en un grupo de hombres, sino en todos los hombres…” Vosotros los hombres tenéis el poder. El poder de crear máquinas, el poder de crear felicidad, el poder de hacer esta vida libre y hermosa y convertirla en una maravillosa aventura.

En nombre de la democracia, utilicemos ese poder actuando todos unidos. Luchemos por un mundo nuevo, digno y noble que garantice a los hombres un trabajo, a la juventud un futuro y a la vejez seguridad. Pero bajo la promesa de esas cosas, las fieras subieron al poder. Pero mintieron; nunca han cumplido sus promesas ni nunca las cumplirán. Los dictadores son libres sólo ellos, pero esclavizan al pueblo. Luchemos ahora para hacer realidad lo prometido. Todos a luchar para liberar al mundo. Para derribar barreras nacionales, para eliminar la ambición, el odio y la intolerancia.

Luchemos por el mundo de la razón.

Un mundo donde la ciencia, el progreso, nos conduzca a todos a la felicidad.

Soldados: En nombre de la democracia, debemos unirnos todos.”

 

Un beso de película y hasta próximas entradas!

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Los poemas de Norma Jeane Mortenson

Norma Jeane Mortenson y Marilyn Monroe compartían un mismo cuerpo pero diferentes inquietudes. Marilyn era la actriz, la belleza por excelencia, la sensualidad personificada. Mientras, Norma Jeane Mortenson era la amante de la lectura, las artes y escritora.

En esta entrada de Blog he decidido rendirla un homenaje por el 50 aniversario de su desaparición. Todos conocemos su vida, su belleza, sus películas y su glamour, pero pocos conocemos su faceta creadora, por ello aquí os dejo un poema del libro “Fragmentos”, en el que se recogen diversas cartas, textos personales y versos de la actriz que escribió a lo largo de su vida. Espero que lo disfrutéis y os emocionéis y os animéis a leer ese hermoso libro en el que se recogen todas sus emociones.

“Donde sus ojos reposan con placer quiero seguir allí, pero el tiempo ha modificado el poder de esa mirada. 

Ay, cómo voy a apañármelas cuando sea menos joven

Busco la alegría pero está vestida de dolor cobrar ánimos como en mi juventud dormir y descansar la pesada cabeza en su pecho pues mi amor todavía duerme junto a mí.

***

Vida, soy de tus dos direcciones de algún modo permaneciendo colgada hacia abajo casi siempre pero fuerte como una telaraña al viento existo más con la escarcha fría resplandeciente.

Pero mis rayos con abalorios son del color que he visto en un cuadro ay vida te han engañado.

***

El dolor de su añoranza cuando mira a otra como  una frustración desde el día en que nació y yo con mi despiadado dolor, y su dolor por la añoranza cuando mira y ama a otra como una frustración del día en que nació tenemos que sobrellevarlo me muevo tristemente porque no siento alegría alguna.

***

Ay maldita sea, me gustaría estar muerta- absolutamente no existente- ausente de aquí- de todas partes- pero cómo lo haría. Siempre hay puentes- el puente de Brooklyn. Pero me encanta ese puente (todo se ve hermoso desde su altura y el aire es tan limpio) al caminar parece tranquilo a pesar de tantísimos coches que van como locos por la parte de abajo.

Así que tendrá que ser algún otro puente uno feo y sin visitas- salvo que me gustan en especial todos los puentes-tienen algo… y además nunca he visto un puente feo.

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¡¡¡Sola!!! Estoy sola – siempre estoy sola sea como sea. No hay nada que temer salvo el propio miedo.

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Socorro, socorro, socorro. Siento que la vida se me acerca cuando lo único que quiero es morir.

 

 

Un beso de película y hasta próximas entradas!